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sábado, 25 de julio de 2026

Estampas de Sevilla - 29 Santa Cruz (Gloria)

Sevilla - 29 Barrio de Santa Cruz (Calle Gloria)

    El barrio de Santa Cruz es el corazón íntimo de Sevilla, un laberinto de callejuelas encaladas donde el tiempo parece detenerse entre el murmullo de las fuentes y el aroma del azahar. Antiguo barrio judío, sus plazas recogidas y pasajes estrechos conservan la memoria de siglos: historias, leyendas y voces que aún parecen rozar los muros. Es quizá el mejor ejemplo del tipismo andaluz, un refugio donde la luz del sur se filtra con delicadeza, revelando a cada paso la vertiente más romántica y serena de la ciudad.
    La escena retrata la fisonomía singular de la calle Gloria, un rincón donde la arquitectura tradicional adquiere un aire casi poético. Las fachadas, de una blancura limpia quebrada por perfiles ocres y almagres propios de Sevilla, se elevan hacia un cielo despejado. Los balcones de forja negra, adornados con macetas en flor, aportan ritmo y color. La vegetación asciende por las paredes y abraza los tejaroces de teja árabe, introduciendo notas verdes que contrastan con la calidez de la piedra y el pavimento. Una estampa que resume la esencia de Santa Cruz: un lugar donde el arte, la historia y la belleza cotidiana se funden en una atmósfera mágica e inolvidable.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Sevilla eterna - Barbarie

Sevilla eterna 08 - Santa Cruz
Sevilla - Barrio de Santa Cruz

      Hay vándalos, autóctonos o foráneos, a quienes no importa la conservación de nuestro patrimonio cultural. Es deber de todos, y especialmente de las autoridades, tomar severas medidas contra esta lacra de incívicos que invade nuestra sociedad.

lunes, 25 de febrero de 2019

Sevilla eterna - Desasosiego

Sevilla eterna 06 - Judería - Barrio de Santa Cruz
Sevilla - Judería (Barrio de Santa Cruz)

      Mudos testigos de la sangre derramada por miles de víctimas inocentes... ¿Por qué tanto odio y tanta crueldad? 

domingo, 13 de noviembre de 2016

El encanto de Sevilla - Plaza de los Refinadores (Don Juan Tenorio)

Sevilla - Plaza de los Refinadores

      La plaza de los Refinadores se sitúa en el Barrio de Santa Cruz. Hasta la segunda mitad del siglo XIX estaba limitada por la muralla que partiendo del Alcázar rodeaba el casco histórico de Sevilla y que al derribarse la une hoy a los Jardines de Murillo de la que solo la separa una verja. Debe su nombre a que en este lugar ejercían su oficio los refinadores de cuero, encargados de la separación de la piel de los animales, o cuero, de la carne.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Monumento a Don Juan 01

      En esta plaza se alza el monumento a Don Juan que fue realizado por el escultor Nicomedes Díaz Piquero a instancias de la empresa ARTECONSA y donado al pueblo de Sevilla en la primavera de 1974.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Placa del Monumento a Don Juan

      Y aunque el dicho popular nos dice que aquí se homenajea al célebre Don Juan Tenorio parece que a quién se dedica este monumento es a Don Juan, del escritor Tirso de Molina, que alcanzó gran celebridad gracias a la ópera Don Giovanni, de Mozart.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Monumento a Don Juan 02

      Pero quiso la historia que el galán y caballero Don Juan Tenorio, de José Zorrilla y Moral, viese la luz en un lugar muy cercano a esta plaza y es que el maestro vallisoletano fraguó su poema dramático Don Juan Tenorio, allá por el año 1844, inspirado en el ambiente que conoció durante una visita a Sevilla.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Monumento a Don Juan 03

      Y fue la Hostería del Laurel, situada en el barrio de Santa Cruz, el lugar en que se hospedó José Zorrilla. Allí conocíó el barrio de serpenteantes calles y placitas donde alternaban, entre humildes casas, los palacios y conventos.
      Mientras en las tabernas se contaban historias y se cruzaban apuestas, a la llegada de la noche las calles oscuras y recoletas eran el dominio de rufianes en busca de gresca, gente de mal vivir y algún galán en busca de mocita a la que seducir.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Monumento a Don Juan 04

      Así nació la leyenda y Don Juan quedó para la eternidad asociado a Sevilla y al barrio de Santa Cruz. El primer día de noviembre, víspera del Día de los Difuntos, se suceden en la Plaza los homenajes a la figura de Don Juan con representaciones teatrales y desfile de tunas universitarias ensalzando al galán universal.

Sevilla - Plaza de los Refinadores - Monumento a Don Juan 05

      Y aunque solo se trate de una leyenda, en la solitaria madrugada hay quien dice haber visto a Don Juan bajar de su pedestal y encaminarse hacia la Plaza de Doña Elvira en busca de Doña Inés.

jueves, 2 de junio de 2016

Sevilla en el tiempo - Barrio de Santa Cruz (hacia 1910)

Sevilla - Calle de la Juderia (1910) - Col. M. Chaparteguy 28651

      Esta bonita postal de Sevilla situada en la calle Judería, del Barrio de Santa Cruz, forma parte de la Colección M. Chaparteguy, con el número 28651, y está datada hacia 1910.
      Nos presenta una estampa muy típica de la época donde la venta ambulante de fruta y otros productos se realizaba calle a calle utilizando animales para llevar la carga.

miércoles, 2 de abril de 2014

El encanto de Sevilla - Plaza de la Alianza II (Barreduela)

Como continuación de la entrada anterior sobre la Plaza de la Alianza hoy visitamos su pintoresca y coqueta barreduela, un lugar dónde podemos apreciar una bella muestra de la arquitectura popular sevillana.

Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Vista desde la Plaza de la Alianza, no hay salida al fondo de ahí el nombre de barreduela.
   
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Rincón dónde podemos apreciar la arquitectura popular sevillana.
  
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Vista desde el fondo de la barreduela.
 
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Arquitectura popular, ventanas enrejadas y pilistras a la entrada.
 
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Rincón popular con el blanco típico de la cal.
 
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Rincón en tonos albero y ocre. Junto al blanco son los colores típicos de las fachadas de la arquitectura popular sevillana.
 
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Esta casa de la barreduela, hoy reconvertida en hotel, fue residencia de John Fulton, torero y pintor nacido en Estados Unidos y afincado en Sevilla hasta su muerte en 1998. John Fulton tomó la alternativa en la Real Maestranza el 18 de julio de 1963, siendo apadrinado por José María Montilla.
  
Sevilla - Santa Cruz - Barreduela de la Plaza de la Alianza
Muestra de artesanía popular, persiana hecha con esparto.

miércoles, 5 de marzo de 2014

El encanto de Sevilla - Plaza de la Alianza

        La Plaza de la Alianza forma parte de la zona más transitada por los turistas que visitan Sevilla y es que su situación a la entrada del Barrio de Santa Cruz, junto a las murallas del Alcázar y a escasa distancia de la Plaza del Triunfo, la convierten en paso obligado para todos aquellos que quieran perderse y gozar de lo que fue la Judería sevillana.

Sevilla - Plaza de la Alianza en el Barrio de Santa Cruz

        La plaza, a lo largo de la historia, ha sufrido diversas transformaciones y su aspecto actual tiene origen en la reurbanización del barrio de Santa Cruz efectuada en las primeras décadas del siglo XX por el marqués Benigno de la Vega-Inclán, Comisario Regio de Turismo, correspondiendo el diseño al arquitecto D. Juan Talavera Heredia.

Sevilla - Plaza de la Alianza en el Barrio de Santa Cruz

        La toponimia de la plaza también ha sufrido cambios a lo largo del tiempo, siendo conocida en el siglo XV como Plaza del Consuelo; en el siglo XVI se le llama Plaza del Pozo Seco y en 1830 toma el nombre de Plaza de la Alianza por una popular taberna que se ubicaba en el lugar. En 2006 el gobierno municipal socialista, con el apoyo de IU, intentó modificar su nombre por Plaza de Indalecio Prieto pero la actitud firme y contraria de los vecinos del barrio de Santa Cruz y de otros muchos sevillanos a este cambio consiguió que se mantuviese el nombre histórico que hoy luce.
        Según el drama "Don Juan Tenorio", de José Zorrilla, en esta plaza estuvo la residencia de Doña Ana de Pantoja, prometida de Don Luis Mejía el que fue rival de Don Juan.

Sevilla - Plaza de la Alianza en el Barrio de Santa Cruz

        El centro de la plaza está adornado con una fuente del siglo XVIII que el entonces director-conservador de los Reales Alcázares, D. Joaquín Romero Murube, hizo trasladar en 1965 desde los Jardines de las Delicias del Parque de María Luisa. Frente a las murallas del Alcázar se alza un magistral retablo cerámico dedicado al Cristo de las Misericordias, encargado a Fernando Orce en febrero de 1974 por la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Santa Cruz y colocado en 1975. El dispositivo arquitectónico que lo enmarca es obra del arquitecto Rafael Manzano.

Sevilla - Plaza de la Alianza en el Barrio de Santa Cruz

Sevilla - Plaza de la Alianza en el Barrio de Santa Cruz - Cristo de las Misericordias

        Mención aparte merece la Barreduela de la Plaza de la Alianza que será motivo de la próxima entrada de "El encanto de Sevilla".

viernes, 28 de septiembre de 2012

Patios sevillanos - 6 Casa de los Pinelo

En la calle Abades, en pleno barrio de Santa Cruz, encontramos la Casa de los Pinelo. El edificio tiene su origen en el siglo XVI en que Jerónimo Pinelo, Canónigo de la Catedral e hijo de un comerciante genovés afincado en Sevilla, lo mandó construir. Hoy el edificio pertenece al Ayuntamiento y en él tienen su sede las Reales Academias Sevillana de Buenas Letras y de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. La Casa de los Pinelo está declarada Monumento Nacional y catalogada como BIC (Bien de Interés Cultural).
Este edificio tiene dos patios, uno más rústico que servía de apeadero a la entrada y otro interior palatino de estilo renacentista cuyas fotos traemos. Tiene unos arcos, sobre columnas de mármol genovés, con decoración en yeso y cabezas de tema mitológico. En torno a este patio se articulan las estancias más nobles del edificio.

Casa de los Pinelo - Sevilla - Patio renacentista 01
Patio palatino con fuente y naranjos, rodeado de arcos.

Casa de los Pinelo - Sevilla - Patio renacentista 02
Detalle de los arcos en su cara exterior.

Casa de los Pinelo - Sevilla - Patio renacentista 03
Detalle de los arcos en su cara interior.

Casa de los Pinelo - Sevilla - Patio renacentista 04
Pasillo interior en el que se abren las estancias nobles del edificio.

lunes, 13 de febrero de 2012

Patios sevillanos - 5 Calle Pimienta (Santa Cruz)

La calle Pimienta, en el Barrio de Santa Cruz, es uno de esos lugares donde aún puedes escuchar tus propios pasos mientras caminas admirando la ciudad que parece haberse quedado aprisionada en el tiempo si no fuera porque el turismo ha propiciado la reconversión de algunas de sus casas en hostales o tiendas de souvenirs. Pero aún pueden encontrarse casas de humilde fachada que encierran en el patio el tesoro más apreciado por sus moradores. He aquí un ejemplo.

Patio en calle Pimienta de Sevilla
Por una sencilla y vieja puerta, pintada de verde, accedemos a la reja que nos separa del patio.

Patio en calle Pimienta de Sevilla
En el patio se ha delimitado una pequeña zona de estar que permite disfrutar de la frescura a la vez que estar atentos a las visitas que nos puedan llegar.

Patio en calle Pimienta de Sevilla
El patio, sin lujos, pero con todos los detalles: limpio, encalado, abundantes macetas de sombra, una pequeña fuente y su pozo.

martes, 25 de enero de 2011

Estampas de Sevilla - 12 Plaza de Doña Elvira

Sevilla - Plaza de Doña Elvira

      Perdida en la judería sevillana, junto a la calle que transitaba la bella Susona y donde un día aciago de 1391 la turba enerdecida por el arcediano de Ecija pasó a cuchillo a miles de judíos hispalenses sin más razón que el odio desatado en nombre de su locura religiosa y quizá política. El paso del tiempo la convirtió en lugar de ocio y esparcimiento donde las nuevas generaciones disfrutaron del Corral de Comedias. Hoy es una coqueta plaza donde el rumor de la fuente, el azahar de sus naranjos y el piar de los pájaros redimen el alma de tanto sufrimiento.
      Pero..., la plaza tiene sus secretos. Cuando la noche se adueña de ella y los últimos grupos de turistas abandonan la judería, si te sientas en un banco y permaneces atento, percibirás como D. Juan Tenorio se acerca a la mansión de D. Gonzalo de Ulloa, padre de Doña Inés, y, en voz baja, para no despertar a los vecinos, le susurra poemas de amor a su amada. A veces, se oyen suspiros femeninos, algún grito, ruido de espadas, voces de alguaciles... Para ti será mejor no intervenir mientras las almas de esas gentes reviven, en la soledad de la noche, la trágica historia de amor que alguna vez ocurrió allí.

sábado, 14 de agosto de 2010

Leyendas de Sevilla - 4 La bella Susona

LA BELLA SUSONA 

El lugar

Juderia Aljama de Sevilla
Judería - Aljama de Sevilla (Barrio de Santa Cruz)

Calles de la Juderia sevillana
Calles de la Judería sevillana

Entrada a la Juderia Aljama de Sevilla
Entrada a la Judería desde el Patio de Banderas del Alcázar

- La leyenda

    Esta leyenda tiene por protagonista a una bella muchacha judía que en el siglo XIV moraba en la Judería que hoy conocemos por Barrio de Santa Cruz.
    En ese tiempo los judíos eran mal vistos, humillados, perseguidos y muchos de ellos asesinados por la sociedad cristiana que los consideraba deicidas y causantes de todos los males existentes; aunque el Rey había intervenido para protegerlos, vivían con temor y preocupación por sus vidas y haciendas. Esto hizo que algunos de ellos se llenasen de odio y clamaran venganza contra aquellos que, injustamente, les perseguían y vejaban.
    Uno de los judíos principales, un banquero llamado Diego Susón, junto a otros miembros de su comunidad deseosos de venganza, comenzó a organizar reuniones secretas en su casa para preparar una rebelión en 1481. Tenía este Diego Susón una hija que llamaba la atención por su hermosura, conocida en Sevilla como “la fermosa hembra”, que era cortejada, sin que el padre lo supiera, por un mozo cristiano de casa noble y de los más ilustres linajes de Sevilla. La muchacha correspondió a esta pasión juvenil de forma que los dos jóvenes se hicieron amantes.
    Una noche, mientras Susona aguardaba en su dormitorio a que su padre se acostase para ir a reunirse con su amante, escuchó cómo los conjurados ultimaban sus planes y se preparaban para llevarlos a cabo. Horrorizada pudo oír cómo pensaban asesinar a varios caballeros principales de la ciudad siendo su amante uno de los primeros que caería. El apego a su padre y a su raza y los consejos de su corazón y del amor que había encontrado en su galán se debatían en su mente y, al fin, acabó por imponerse el deseo de salvar la vida de aquel joven a quien amaba intensamente. Así, cuando la reunión finalizó y el padre se acostó, salió de la casa y se dirigió hacia la de su amante a quien, llorando amargamente, contó lo sucedido.
    El caballero puso de inmediato el hecho en conocimiento del Asistente de la ciudad, Don Diego de Merlo. Este, con la ayuda de un grupo de alguaciles se presentó en casa de cada uno de los conjurados apresándoles a todos. Un tribunal los condenó a muerte, sentencia que se cumplió en la horca de Buenavista, en Tablada.
    Susona mientras tanto había reflexionado sobre su desgraciado sino. Pensaba que había actuado bien al salvar la vida del caballero y otras personas inocentes pero que el motivo que le impulsó no había sido la justicia sino la lascivia de seguir estando junto a su amante y esto la hacía sentir un profundo dolor y pesar pues había causado la muerte de su padre por un motivo obsceno. Llena de remordimientos acudió a la Santa Catedral en busca de confesión. Allí recibió consuelo espiritual y, por consejo del Arcipreste, se retiró a la soledad de un convento donde permaneció varios años hasta que su espíritu encontró la paz que necesitaba. Volvió entonces a su casa donde llevó una vida cristiana y ejemplar hasta su muerte.
Al abrir su testamento en una cláusula se podía leer: “Y para que sirva de ejemplo a las jóvenes y en testimonio de mi desdicha mando que, cuando haya muerto, separen la cabeza de mi cuerpo y sea puesta, sujeta en un clavo, sobre la puerta de mi casa donde quedará para siempre”. Así se hizo y cuentan que estuvo la cabeza colgada sobre el dintel hasta bien entrado el siglo XVII. A la calle se le llamó “de la Muerte” hasta que en 1845 se le cambió por el actual de Susona, colocando un azulejo en la casa en que vivió.

    Hasta aquí la leyenda oficial pero hay otras versiones según las cuales el 1 de enero de 1481 se establece en Sevilla el tribunal de la Santa Inquisición; el 6 de febrero fueron quemados vivos seis hombres y mujeres en Tablada "E dende a los pocos días quemaron tres de los principales de la ciudad e de los más ricos, los cuales eran Diego de Susan, que decían que valía lo suyo diez cuentos (millones) e era gran rabí (Maestro hebreo que interpreta las Sagradas Escrituras), e según pareció murió como cristiano, e el otro era Manuel Sauli, e el otro Bartolomé de Torralva" (Andrés Bernáldez. “Memorias del reinado de los Reyes Católicos”). Podemos imaginar el inmenso dolor y terror de esta joven que al parecer, tras la muerte del padre, se encerró en su casa donde murió de tristeza e inanición.

- Los recuerdos

Calle Susona
Calle Susona

Casa de Susona
Aquí estuvo la casa de Susona

Azulejo en la casa de Susona
Azulejo que rememora el hecho