
SANTA RUFINA (1629-32)
Diego Velázquez
Ayuntamiento de Sevilla (Provisional)
I - Descripción artística de la obra
La obra Santa Rufina es un óleo sobre lienzo de formato vertical (79 × 64 cm) en el que Velázquez despliega su maestría técnica mediante una pincelada suelta y una paleta cromática sobria pero luminosa, dominada por los tonos pardos, verdes oliva y ocres de las vestiduras. En sintonía con el naturalismo barroco, el pintor rehúye el misticismo idealizado y retrata a la mártir sevillana como una joven real de facciones serenas, una modelo de rasgos sencillos que mira directamente al espectador.
En sus manos, resueltas con una pincelada ligera y casi abocetada, sostiene sus atributos iconográficos tradicionales: las piezas de barro que evocan su oficio de alfarera, un plato de loza con dos tazas y la sutil presencia de la palma del martirio, que cruza en diagonal el lienzo aportando equilibrio y dinamismo a la composición.
II - Contexto histórico y primeras colecciones
El lienzo fue pintado por Diego Velázquez entre 1629 y 1632, coincidiendo con su primera etapa madrileña tras regresar de su viaje a Italia. Aunque ya residía en la Corte, decidió representar a una de las santas más queridas de su Sevilla natal.
La obra aparece documentada por primera vez en el inventario de uno de sus grandes mecenas, Luis Méndez de Haro, marqués de Eliche. Con el tiempo, pasó a formar parte de prestigiosas colecciones españolas, como la de la Casa de Alba o la del célebre coleccionista Sebastián Martínez, íntimo amigo de Francisco de Goya.
III - El periplo internacional del siglo XIX
A mediados del siglo XIX, la pintura inició un largo periplo fuera de España. Tras pertenecer brevemente al Marqués de Salamanca, el cuadro salió del país y hacia 1868 se localizó en Inglaterra, en manos de William Ward, primer Conde de Dudley, donde fue catalogado erróneamente como obra de Murillo.
Durante casi siglo y medio, la pieza cambió de manos de manera constante a través de coleccionistas privados y exclusivas ventas internacionales, alejándose temporalmente del patrimonio público español.
IV - La recuperación de la obra en 2007
El histórico regreso a Sevilla se produjo en julio de 2007 gracias a una destacada operación cultural. La obra salió a puja pública en la prestigiosa casa de subastas Sotheby’s de Londres, donde la Fundación Focus-Abengoa logró adjudicársela por 12,4 millones de euros.
La transacción marcó un récord absoluto al convertirse en el precio más alto jamás pagado en una subasta por una pintura antigua de la escuela española, permitiendo la repatriación de la santa a su ciudad originaria mediante un convenio estratégico con el Ayuntamiento de Sevilla.
V - Ubicación actual y futuro destino
En la actualidad, tras su paso por el Hospital de los Venerables, el cuadro se custodia en la Sala Capitular Baja del Ayuntamiento de Sevilla, donde permanece de manera provisional mientras concluyen las obras de rehabilitación del Convento de San Hermenegildo.
Una vez finalizado el proyecto, el futuro Centro Cervantes acogerá la pintura de Santa Rufina junto a otras piezas destacadas, en un espacio plenamente renovado y concebido para su adecuada puesta en valor.
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