domingo, 26 de julio de 2026

Azulejería sevillana - Inmaculada Concepción (1690)

Inmaculada Concepción - 1690 - Anónimo - Museo de Bellas Artes de Sevilla
INMACULADA CONCEPCIÓN - 1690
Museo de Bellas Artes de Sevilla

    Este espectacular panel cerámico de la Inmaculada Concepción, datado entre 1680 y 1700, es una de las joyas artísticas que alberga el Patio de los Bojes en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, tras incorporarse a sus fondos con la Desamortización de 1868. Con unas imponentes dimensiones de 234 x 156 cm, esta obra anónima procede del Convento de San José (Mercedarias Descalzas). Su composición es un reflejo fidedigno del esplendor de la azulejería sevillana del siglo XVII, la cual se nutría de los grandes maestros de la pintura local. De hecho, el autor se inspiró directamente en la famosa Inmaculada de Aranjuez de Bartolomé Esteban Murillo para dar vida a la escena, adaptándola al contexto del convento al integrar a dos monjas mercedarias, identificables por el escudo de su túnica, a los pies de la Virgen, y rematando el conjunto con una cenefa cerámica que emula los marcos de madera típicos de la época.
    Técnicamente, la pieza ejemplifica el concepto de la cerámica concebida como un cuadro aislado para ser exhibido en el exterior de los edificios. La representación de la Virgen respeta la iconografía mariana clásica: viste túnica blanca como símbolo de pureza, manto azul al viento, una aureola de doce estrellas sobre su cabeza y se alza sobre la media luna. Alrededor de la imagen principal, flotan varios grupos de querubines, entre los cuales destaca uno que sostiene una palma como atributo de la pureza de María. Este azulejo, aparte de su calidad artística, es un testimonio histórico de cómo los talleres de trianeros tradujeron el lenguaje barroco de los lienzos a la inmortalidad del barro cocido.