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lunes, 11 de diciembre de 2023

Anunciación de la Virgen María - Murillo (1660) - Museo Hermitage

La Anunciación -  - Bartolomé Esteban Murillo -  1655–1660 - Óleo sobre lienzo - 142x107,5 cm. - Hermitage Museum, Saint Petersburg
LA ANUNCIACIÓN (H. 1660)
Óleo sobre lienzo - 142x107,5 cm.
Bartolomé Esteban Murillo
HERMITAGE MUSEUM - SAN PETESBURGO    

      La fiesta de La Anunciación rememora el momento en que el ángel Gabriel anuncia a María que va a ser la madre de Jesús. Este episodio aparece narrado en el Evangelio de Lucas (Lc 1:26-38).
      Existen varias pinturas de Murillo sobre la Anunciación, ya mostradas en este blog, y hoy traemos la del Museo del Hermitage, en San Petesburgo, muy semejante a la que se encuentra en el Museo del Prado de la misma fecha.
      Se trata de un óleo sobre lienzo de 142x107,5 cm, datado hacia 1660 y expoliado durante la invasión francesa de 1808. El cuadro pertenece al Hermitage desde 1814 mediante compra a un coleccionista de Amsterdam, W. Coesvelt.

miércoles, 31 de julio de 2013

Murillo y su obra para el Hospital de la Caridad de Sevilla

      En el siglo XV se funda en Sevilla la Hermandad y Cofradía de la Santa Caridad cuyo primer fin era ayudar a enfermos abandonados y dar sepultura a los ahogados en el río y a los ajusticiados. Su sede estuvo en la antigua Capilla de San Jorge, en las Atarazanas Reales.
      En 1644 se decide la construcción de una nueva iglesia debido a la ruina de la antigua capilla pero no será hasta 1663, con el nombramiento de Miguel Mañara como hermano mayor, cuando este proyecto reciba un impulso definitivo de la mano y guía del propio Mañara.
      La decoración interior de la iglesia, concebida por Miguel Mañara, es encargada a prestigiosos maestros como Murillo, Valdés Leal, Pedro Roldán y Simón de Pineda. Su idea es que aquellos que entren al templo se vean imbuidos de las virtudes cristianas que todo creyente debe practicar, especialmente las relativas a la Caridad y ayuda a los desdichados.
      A Bartolomé Esteban Murillo le encarga seis cuadros relativos a las “Obras de Misericordia Corporales” que se colocarán en los muros laterales del templo. En 1810, durante la invasión napoleónica, el mariscal francés Soult expolió cuatro de estos cuadros que se llevó a su casa de París y, a su muerte,  fueron vendidos a diversos museos.
      En la iglesia de la Santa Caridad, los originales de Murillo fueron sustituidos por cuatro paisajes con escenas bíblicas hasta que en 2008 se realizaron reproducciones de los originales, que son los que hoy podemos observar, respetando de esta forma el sentido iconográfico que Mañara quiso dar al templo. Los encargos a Murillo para esta iglesia se completan con las siguientes obras: San Juan de Dios transportando un enfermo, Santa Isabel de Hungría, El Niño Jesús y San Juan Bautista Niño. La Anunciación fue una donación al Hospital de la Caridad del Marqués de la Granja.

      Presentamos aquí las pinturas originales de Murillo indicando en su caso la localización actual de los expoliados por Soult.

MURO IZQUIERDO DE LA IGLESIA

Abraham y los tres ángeles - National Gallery of Canada Otawa 1670.74.
Abraham y los tres ángeles - Murillo - 1670/74
Iconografía Obras de Misericordia: "Dar posada al peregrino"
Original en National Gallery of Canada - Otawa

El regreso del hijo pródigo - 1667.70 - National Gallery of Art  Washington
El regreso del hijo pródigo - Murillo - 1667/70
Iconografía Obras de Misericordia: "Vestir al desnudo"
Original en National Gallery of Art - Washington

San Juan de Dios con un enfermo 1670-72
San Juan de Dios con un enfermo - Murillo - 1670/72

La Anunciación - Murillo - Hospital de la Caridad Sevilla
La Anunciación - Murillo - Donada en 1686 por el Marqués de la Granja

Moisés haciendo brotar el agua de la roca de Horeb - Murillo - 1667/70
Moisés haciendo brotar el agua de la roca de Horeb - Murillo - 1667/70
Iconografía Obras de Misericordia: "Dar de beber al sediento"

Retablo de la Virgen de la Caridad, de Bernardo Simòn Pineda, y Niño Jesús de Murillo
Retablo de la Virgen de la Caridad, obra de Simón de Pineda, en su remate se halla "El Niño Jesús" de Murillo.
Escultura de la Virgen de la Caridad de autor anónimo S. XVI

MURO DERECHO DE LA IGLESIA

La curación del paralítico en la piscina de Bethesda - 1667.70  - National Gallery Londres
La curación del paralítico en la piscina de Bethesda - Murillo - 1667/70
Iconografía Obras de Misericordia: "Visitar y cuidar a los enfermos"
Original en National Gallery - Londres

San Pedro liberado por el ángel - The State Hermitage Museum San Petersburgo 1667
San Pedro liberado por el ángel - Murillo - 1667
Iconografía Obras de Misericordia: "Liberar al cautivo"
Original en The State Hermitage Museum - San Petersburgo

Santa Isabel de Hungría curando a los enfermos
Santa Isabel de Hungría curando a los enfermos - Murillo - 1670/72

La multiplicación de los panes y los peces - Murillo - 1667/70
La multiplicación de los panes y los peces - Murillo - 1667/70
Iconografía Obras de Misericordia: "Dar de comer al hambriento"

Retablo de San José de Bernardo Simón de Pineda - Remate con  pintura de San Juan Bautista niño de Murillo
Retablo de San José, de Bernardo Simón de Pineda, en el remate "San Juan Bautista niño" de Murillo
Escultura de San José de Cristóbal Ramos S. XVIII

domingo, 5 de diciembre de 2010

Murillo y la Inmaculada Concepción

      El dogma de la Inmaculada Concepción de María fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus. Siglos atrás, la tradicción religiosa española recogía entre sus creencias que la Virgen María, como Madre de Dios, en el momento de su concepción quedó preservada de todo pecado.
    Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) pintó numerosas versiones de la Inmaculada Concepción, convirtiéndola en uno de los ejes centrales de su producción y en la imagen que más profundamente identifica su estilo maduro. Aunque cada lienzo tiene variaciones, en conjunto construyen un lenguaje visual muy coherente que define la iconografía barroca sevillana del dogma inmaculista.

Rasgos generales de las Inmaculadas de Murillo

    1. Idealización juvenil y pureza luminosa
Murillo representa a la Virgen como una muchacha muy joven, de rasgos suaves, expresivos y serenos. La pureza se transmite mediante una idealización delicada: piel clara, manos juntas o cruzadas sobre el pecho y un semblante humilde, recogido en un clima de suave emoción religiosa.
    2. Paleta clara y atmósfera cálida
A diferencia de otros pintores barrocos más dramáticos, Murillo prefiere una iluminación envolvente y cálida. Sus Inmaculadas destacan por una gama de azules, blancos y ocres dorados que generan una sensación de ingravidez y dulzura devocional.
    3. Composición ascensional
La figura de María se dispone sobre una nube luminosa, casi siempre en eje vertical, lo que sugiere elevación y gracia. La composición suele ser dinámica pero equilibrada, con la sensación de que la Virgen flota o asciende suavemente.
    4. Ángeles y simbología tradicional
En casi todas sus versiones aparecen angelitos (putti) que sostienen símbolos marianos como flores, ramas de palma, estrellas o una corona. También se representan elementos iconográficos propios del Apocalipsis: la media luna, el dragón vencido, y en ocasiones las estrellas que aluden a la "Mujer vestida de sol".
    5. Espiritualidad serena, sin dramatismo
Frente al tenebrismo o la intensidad emocional de otros pintores del Siglo de Oro, Murillo apuesta por un tono devocional amable, dulce y accesible. Sus Inmaculadas transmiten un misticismo contemplativo que favoreció enormemente su popularidad en la España contrarreformista y, posteriormente, en el mundo católico.

    Las Inmaculadas de Murillo consolidaron un modelo iconográfico que se volvió canónico durante siglos. Su interpretación equilibrada entre lo sobrenatural y lo humano, junto con su capacidad para crear imágenes luminosas y emotivas, convirtió estas obras en símbolos casi definitivos del dogma antes incluso de su proclamación oficial en 1854.
    En conjunto, la serie de Murillo, desde la Inmaculada de El Escorial hasta la Inmaculada Soult, la Inmaculada de los Venerables y otras, constituye uno de los corpus más influyentes del barroco europeo en materia de arte religioso.
      Presentamos una selección, por orden cronológico, de sus más importantes obras sobre esta temática.

Murillo - Inmaculada Concepción Esquilache (Hermitage Museum) 1645/55Murillo - Inmaculada Concepción la Colosal (Museo BBAA Sevilla) 1650
Inmaculada Concepción Esquilache
(Hermitage Museum) 1645/55
Inmaculada Concepción la Colosal
(Museo BBAA Sevilla) 1650   
Murillo - Inmaculada Concepción del Escorial (Museo del Prado) 1656/60Murillo - Inmaculada Concepción de la Media Luna (Museo del Prado) 1660/65
Inmaculada Concepción del Escorial
(Museo del Prado) 1656/60   
Inmaculada Concepción de la Media Luna
(Museo del Prado) 1660/65  
Murillo - Inmaculada Concepción de Aranjuez (Museo del Prado) 1670/80Murillo - Inmaculada Concepción de los Venerables (Museo del Prado) 1678
Inmaculada Concepción de Aranjuez
(Museo del Prado) 1670/80   
Inmaculada Concepción de los Venerables
(Museo del Prado) 1678
Murillo - Inmaculada Concepción (Hermitage Museum) 1680Murillo - Inmaculada Concepción de San Felipe Neri - 1860/62 - Cádiz
Inmaculada Concepción
(Hermitage Museum) 1680
Inmaculada Concepción de San Felipe Neri
Oratorio de San Felipe Neri (Cádiz) 1680/82