
CORPUS CHRISTI 2026 - ÚBEDA
Miguel Ángel Lorente
La festividad del Corpus Christi en Úbeda se celebra el 7 de junio, una jornada de carácter breve pero intensa en la que el entorno renacentista se transforma por completo. La procesión destaca por el desfile de la histórica Custodia de Versalles sobre calles cubiertas por una verde alfombra de juncia, cuyo aroma inunda el recorrido urbano tradicional. Esta valiosa pieza litúrgica llegó a la ciudad en 1672 como una donación de la ubetense María de Molina, quien la recibió directamente del monarca francés Luis XIV (el Rey Sol) en reconocimiento a sus extraordinarias dotes para el canto sagrado en la corte. Cabe destacar que la obra que procesiona actualmente es una réplica casi exacta de la original, puesto que la fastuosa joya barroca original repleta de piedras preciosas desapareció en julio de 1936 al inicio de la Guerra Civil. El gran arraigo de esta festividad local, vinculado históricamente a la tradición cerealística de la comarca, se complementa con el aderezo de balcones, fachadas, toldos y majestuosos altares efímeros levantados por las cofradías ubetenses, los cuales engalanan el itinerario que Jesús Sacramentado recorre durante toda la mañana.
El cartel del Corpus Christi de Úbeda 2026, capturado por el fotógrafo Miguel Ángel Lorente, presenta una composición vertical que sumerge al espectador directamente en el corazón de la procesión. La fotografía destaca por el uso de una profundidad de campo muy reducida y una perspectiva de teleobjetivo, lo que genera un marcado efecto de desenfoque en los planos frontal y trasero; esto aísla visualmente y resalta con gran nitidez el plano medio donde avanza majestuosa la Custodia de Versalles rodeada de flores blancas. La iluminación aprovecha la luz natural filtrada de la mañana ubetense, realzando los intensos colores rojos, verdes y dorados de los reposteros y gallardetes que flanquean la estrecha calle. El encuadre integra de forma equilibrada los elementos tradicionales de la festividad, capturando en primer plano el desenfoque dinámico de los monaguillos y ciriales, un sombrerete litúrgico en tonos amarillos, y las ricas texturas de los tejidos bordados que ornamentan el itinerario urbano.












