domingo, 17 de enero de 2010

Alájar, pueblo con encanto



    Este bello rincón de la sierra onubense está a unos 12 km. de Aracena por la carretera de Linares de la Sierra o a 15 km. por Fuenteheridos. El camino, por Linares de la Sierra, es estrecho y discurre entre una frondosa vegetación donde abundan los castaños y alcornoques. Como buen pueblo serrano disfruta de una gastronomía muy rica en productos del cerdo ibérico, quesos artesanales de cabra y oveja, miel, dulces y mermeladas de castaña, productos naturales y ecológicos. Sus 800 habitantes le confieren una tranquilidad que sólo se ve alterada los sábados y festivos en que la invanden gentes de todos los lugares en busca de sus viandas y paisajes. Merece especial atención la visita a la Peña de Arias Montano, de la que hablaremos en otro momento. En la Plaza de España y alrededores hay buenos lugares para comer y comprar productos típicos. Un paseo por sus calles nos llevará a la iglesia de San Marcos, del siglo XVIII, cuya torre domina el caserío alajareño. Sus habitantes son gente de carácter abierto y agradable por lo que la estancia será perfecta.

lunes, 11 de enero de 2010

La lluvia en Sevilla ya no es una maravilla













A San Pedro, que guarda las llaves del cielo, se le ha olvidado cómo debe llover sobre Sevilla. Serán cosas de su longeva edad pero es que no sabe controlar el caudal de agua que sale de cada uno de los grifos celestiales que abastecen las calles y campos hispalenses. Hace algunos años, algo más de tropecientos y menos de los que he cumplido, dejaba caer unas pequeñas gotas, ligeras como campanillas navideñas, que daban aviso para guarecerse al caminante y, tras ellas, comenzaba una sinfonía de notas musicales producidas por el suave golpear de las gotas de lluvia sobre ventanales, tejados, aceras, viseras de edificios, kioscos, toldos inadvertidos, paraguas paseantes,… todo unido a la fresca y húmeda brisa que despejaba los sentidos para el disfrute de aquel pequeño milagro con que el guardián del Cielo nos premiaba. Ya lo confirmaba el dicho popular que corrigiendo la frase "The rain in Spain stays mainly in the plain" de My Fair Lady la traducía a su antojo por “La lluvia en Sevilla es una maravilla”.
Pero San Pedro ya no controla, lo mismo se olvida de abrir el grifo y nos tiene con la lengua fuera suplicando un poco de agua, que los abre a lo loco y disfruta viendo cómo nos transformamos en pececillos que intentan sobrevivir chapoteando, o los deja abiertos y se va a echar la partida diaria de dominó con Mateo, Juan y Judas Tadeo, y cuando vuelve menuda reprimenda se lleva, que al Padre ya lo tiene cansado con tantos despistes.
Desde aquí le aviso que ya se está formando la “Asociación de afectados por las negligencias de San Pedro” y le pedirán cuentas en cuanto lleguen a las Puertas del Cielo. Le aconsejaría que, cuando oiga el llamador, eche una ojeada por la mirilla y si ve a uno con barbas y cara de “malage” al frente, se haga el sordo y no les abra, mejor que se cansen de esperar y dirijan sus iras a la puerta de enfrente. Espero que, algún lejano día, San Pedro me devuelva el favor que le hago.

domingo, 10 de enero de 2010

Mi primo y yo (aventurillas infantiles)

Roberto Alcázar y Pedrín - Tebeos de la posguerra civil
ROBERTO ALCÁZAR Y PEDRÍN
  

        Los domingos, a la salida de misa de 11, nuestra primera misión era dirigirnos al kiosco situado en la plaza donde se concentraban la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el Ayuntamiento, el Casino y el Hotel Comercio. En las pequeñas cristaleras lucían láminas de muñequitas troqueladas, recortables, sobres sorpresa, garrotillas de caramelo y otros atractivos objetos que hacían las delicias de la chiquillería, pero nuestro punto de atención era la cristalera donde colgaban los tebeos que acababan de llegar, las últimas entregas del Capitán Trueno, Guerrero del Antifaz, Hazañas Bélicas o de nuestro héroe Roberto Alcázar y su fiel Pedrín. La imaginación se desbordaba al leer los títulos “El barco embrujado”, “La momia viviente”, “El hombre diabólico”, “El rayo de la muerte”, etc. y nos hurgábamos en los bolsillos a ver si con los diez céntimos (una perra gorda) que nos daban a cada uno podíamos comprarlo y vivir aquella interesante aventura que prometía la portada.
      No, no había suficiente y tampoco estábamos dispuestos a cambiar alguno de nuestros ejemplares, cuidados como tesoros, por otros manidos y sucios de enésima mano que podías conseguir mediante tu ejemplar y un abono de dos perras gordas, así que a esperar hasta conseguir comprar el nuevo ejemplar o, lo más habitual, darnos un paseo por la Carrera, la calle principal, y llegados al kiosco de Patachula (en realidad un portalillo con un pequeño tenderete sobre la acera), a la vista de las pipas, cacahuetes, cañamones, caramelos, bolitas de anís y chicles bazooka, nos olvidábamos de nuestro héroe y deleitábamos el paladar con un pequeño surtido de chuches a granel.

viernes, 1 de enero de 2010

Luna azul sobre el cielo de Sevilla















      En la noche del 31 de diciembre hemos podido contemplar, gracias a la tregua dada por el temporal, la llamada "luna azul".
      No es que la luna cambie de color sino que aparece la luna llena dos veces en el mismo mes, éste fenómeno se debe a que el ciclo lunar se repite cada 29,5 días y la media de nuestros meses es de 30,5 días, por lo que cada período de dos a tres años se produce en un mismo mes, incluso en dos meses, este fenómeno de dos lunas llenas. Sin embargo, para que esa luna azul coincida con el 31 de diciembre, tienen que pasar 19 años, así que la anterior ocasión ocurrió en 1990 y la próxima podrá verse en 2028.
      El nombre de luna "azul" viene de un dicho inglés relativo a que era muy improbable, o raro, que algo sucediera y se decía que eso sólo ocurría una vez "cada luna azul".
      Pues nosotros hemos tenido la dicha de poder asistir a ese espectáculo y, para aquellos que estaban ocupados, aquí les dejo la foto de la luna "azul" el 31 de diciembre de 2009 sobre Sevilla.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Se nos va 2009, ¡que no vuelva!




















Acaba 2009, un poco movido el año, demasiadas obras inacabadas, tremendo caos circulatorio, falta de aparcamientos, descontento social (vecinos, policía, trabajadora municipal), paro, crisis general,...
No obstante, quiero destacar algunos aspectos positivos sobre nuestro pueblo:
1 - Finalizaron las obras de la Plaza de Extremadura, totalmente renovada, cuidada en su limpieza, vigilada y cerrada por la noche para evitar el vandalismo que reina en la city. Es una maravilla ver cómo las familias y, sobretodo, los pequeños tienen un lugar para pasear, jugar y descansar. Hacía mucha falta algo así.
2 - Se ha ampliado el parking de la Cooperativa. Era una gran necesidad para el Barrio Alto.¡Bien hecho!
3 - Funciona el Metro y, por ahora, bastante mejor de lo que esperábamos. Lástima que las estaciones queden lejos del centro urbano y el ruido afecte a los vecinos cercanos a su recorrido, problema que se debe resolver cuanto antes.
4 - Avanza el ascensor del Monumento, una urgente necesidad para una barriada aislada.
5 - Tenemos un nuevo alcalde, Fernando Zamora, sanjuanero de nacimiento, con vocación política, y que ha mostrado tener un talante dialogante y conciliador. Esperamos que se convierta en Fernando "el Deseado" porque haga cambiar al pueblo y dejemos de ser un lugar de ruido, suciedad y vandalismo. Ya sé que es cosa de todos, pero él, y su equipo, tienen la potestad para hacer ordenanzas y controlar su cumplimiento.
Hay otros elementos positivos, no hemos mencionado los negativos y queda mucho trabajo por hacer, pero daremos un margen de confianza al nuevo equipo municipal y a su alcalde.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Una de Leperos



Con esta crisis, como que no me resisto a poner un poco de humor.
He aquí una historia de leperos que vuela, via email, por los mentideros de la red.


EL LEPERO Y EL ESPEJO
Un lepero iba por la calle y encuentra un espejito de cartera.
Lo levanta, se mira y dice:
- "Coño... ¡A ese tío lo conozco...!"
Y se lo guarda en el bolsillo del pantalón.
De regreso a su casa, vuelve a mirarse y repite:
- "¡Joder!, ¿de dónde conozco a ese tío...?"

Al entrar a su casa, guarda otra vez el espejito en el bolsillo
del pantalón y se sienta a la mesa.
Mientras la Josefa le sirve la comida, el lepero vuelve a mirarse
en el espejo.
- "¡Ostia!, que yo a ese tío lo conozco...Creo que es el que se
corta el pelo enfrente de mí."
Curiosa, Josefa le pregunta:
- "Oye Manolo, ¿qué tienes en la mano?"
- "Nada importante mujer."
Y guarda el espejo nuevamente en el pantalón.

Terminada la cena el lepero deja el pantalón sobre la silla
y se va a dormir. Josefa, intrigada, se acerca a la silla,
saca el espejito del bolsillo, se mira y dice:
- "¡Lo sabía! ¡Una foto de mujer...! ¡¡Y qué fea es la joía!!"