sábado, 17 de octubre de 2026

Publicidad 1913 - Valdespino (Jerez)

Valdespino - 1913 - Jerez - Imp. F. Champenois (París)
VALDESPINO - 1913 - JEREZ

    Este cartel publicitario, titulado "Valdespino Jerez y Coñac", fue editado en París por la célebre imprenta litográfica F. Champenois en 1913. Enmarcado en el estilo del modernismo y el cartelismo de la Belle Époque, el diseño presenta una exótica ilustración de un mandarín chino catando con deleite una copa de vino, una atrevida elección estética orientada a la estrategia de exportación y prestigio internacional de la marca en mercados anglosajones y asiáticos. La obra, de autoría anónima y ejecutada por dibujantes de plantilla de la casa parisina, destaca por su llamativo contraste cromático, coronado en la esquina superior izquierda por el escudo heráldico tradicional de la familia Valdespino. Como detalle histórico de gran interés, el cartel emplea el término "Coñac" con ñ, denominación comercial muy habitual en la España de la época antes de que las leyes de propiedad intelectual reservaran dicho nombre en exclusiva para la región francesa de Cognac, lo que obligaría años más tarde a rebautizar la bebida local como Brandy de Jerez. 
    La firma A.R. Valdespino y Hermano es una de las instituciones vitivinícolas más antiguas y prestigiosas de Jerez de la Frontera, con raíces comerciales documentadas desde el siglo XIX y una herencia familiar que la bodega vinculaba orgullosamente al caballero don Alfonso Valdespino, combatiente en la reconquista de la ciudad en 1264. En la época en la que se difundió este cartel, la compañía se consolidaba como proveedora de la Real Casa de España y se encontraba en plena expansión global gracias a sus excelentes soleras de vinos fortificados y destilados. Entre sus productos más célebres y consumidos de principios del siglo XX figuraban su gama de vinos de Jerez (amontillados, finos y olorosos), su reputado Coñac/Brandy de Jerez, y muy especialmente su famosa "Xérez Quina", un vino medicinal reconstituyente que también llegó a comercializarse utilizando de forma muy popular la misma iconografía del mandarín chino en botellas y pequeños carteles metálicos de mostrador.