
SEMANA SANTA DE LORA DEL RÍO 2026
Jesús Gil Pérez
La Semana Santa de Lora del Río se erige como una de las manifestaciones de fe más solemnes y arraigadas de la provincia de Sevilla, sumergiéndonos en una celebración que trasciende lo estético para convertirse en una auténtica vivencia espiritual y cultural en el corazón de la Vega del Guadalquivir.
La Pasión loreña nos ofrece:
- Excelencia en la imaginería: La Semana Santa de Lora es depositaria de un legado artístico excepcional. Destaca la impronta de Antonio Castillo Lastrucci, cuya maestría en tallas como Nuestro Padre Jesús Nazareno (1939) y Nuestra Señora de los Dolores (1950) ofrece una de las representaciones más conmovedoras y realistas de la Pasión según la escuela sevillana del siglo XX.
- Un marco arquitectónico único: El discurrir de las hermandades por el casco histórico, con la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción como epicentro, dota a las estaciones de penitencia de un rigor histórico y una belleza mudéjar y barroca inigualables.
- Diversidad litúrgica en la calle: Desde la apertura de los desfiles procesionales con el Santísimo Cristo del Amor y del Perdón (imagen que ilustra el cartel de este 2026), hasta el sobrecogedor silencio que acompaña al Santo Entierro, el espectador podrá asistir a una catequesis pública que recorre todos los misterios de la Redención con la máxima dignidad.
- Identidad y recogimiento: Lora del Río mantiene intacta su esencia cofrade, alejada de masificaciones y centrada en el respeto y el culto. El silencio de sus calles al paso de las cofradías de negro y el fervor medido de sus hermandades de capa conforman un ambiente de oración y contemplación difícil de hallar en otros lugares.
El cartel
Obra del artista Jesús Gil Pérez, es una composición pictórica cargada de simbolismo teológico que se centra en la imponente figura del Santísimo Cristo del Amor y del Perdón, representado en una crucifixión de gran verticalidad que emerge de un fondo carmesí profundo bajo un arco de medio punto. La obra, de un estilo figurativo con matices expresionistas, destaca por su cuidado equilibrio simétrico, donde el Crucificado es escoltado por dos ángeles ceriferarios que portan faroles de forja, aportando una solemnidad arquitectónica a la escena. En la base de la cruz, el autor integra un potente elemento simbólico: el corazón traspasado por los siete puñales, alusión directa a los Dolores de la Virgen y a la Hermandad de la que es titular la imagen, sobre un lecho de flores rojas que refuerzan el dramatismo del conjunto. Detalles como el dinámico vuelo de los vencejos alrededor de la cruz y el tratamiento minucioso de las carnaciones del Cristo aportan frescura y realismo a una obra que combina la tradición barroca con una sensibilidad contemporánea, culminando con una rotulación clásica y limpia que otorga todo el protagonismo a la iconografía sacra.El artista
Jesús Gil Pérez es Graduado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y Grado Profesional de Música en el Conservatorio "Francisco Guerro" de la capital hispalense. Natural de La Palma del Condado (Huelva), su trayectoria destaca por una sólida formación técnica que le ha permitido especializarse en la cartelería de temática sacra y la pintura religiosa, empleando a menudo técnicas mixtas que evocan la estética de los dibujos preparatorios del siglo XVII. A pesar de su juventud, cuenta con un reconocido prestigio en el ámbito cofrade andaluz, habiendo realizado obras para importantes efemérides y hermandades, como el cartel de la salida extraordinaria de la Santa Cruz de Lucena del Puerto o ilustraciones para la Sociedad Filarmónica de Salteras, consolidándose con este cartel de 2026 como una de las firmas más prometedoras del panorama artístico actual.
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