jueves, 5 de noviembre de 2015

Murillo y su obra para Santa María la Blanca de Sevilla

      Las obras que Murillo realizó para la iglesia de Santa María la Blanca fueron fruto de la amistad personal del pintor y de Justino de Neve, una de las grandes personalidades de la iglesia sevillana del siglo XVII, canónigo de la Catedral e impulsor de la reconstrucción de Santa María la Blanca.
      Sobre una mezquita del siglo X, se construye en el siglo XIII una sinagoga por concesión de Alfonso X a los judios de Sevilla. El año 1391, la sinagoga se convierte en iglesia bajo la advocación de Santa María la Blanca y, con el paso del tiempo, su estado de deterioro hizo que Justino de Neve propiciase, y financiase en parte, su reconstrucción que se llevó a cabo en 1662 bajo la dirección del arquitecto Juan González, maestro mayor del arzobispado, procediéndose a su nueva apertura en 1665.
      Fueron cinco las obras de Murillo que pasaron a formar parte de la renovada iglesia: un lienzo de "La Última Cena" realizado en 1650 para la Hermandad Sacramental de Santa María la Blanca y cuatro lienzos encargados en 1662 para ser colocados en los lunetos y testeros del nuevo templo.

La Última Cena - Murillo - 1650 Iglesia de Santa María la Blanca - Sevilla
La Última Cena - Murillo - 1650
Óleo sobre lienzo
Iglesia de Santa María la Blanca - Sevilla
   
      La Última Cena es una obra tenebrista donde destaca el gran dominio del pintor en el manejo de las luces y las sombras. La luz se concentra en el centro del lienzo para dirigir la atención del espectador hacia el rostro de Jesús.

      Los dos siguientes cuadros estaban destinados a ser expuestos en los lunetos existentes bajo el casquete semiesférico, de ahí su peculiar forma ya que tenían un destino muy concreto en el recinto sagrado. Fueron expoliados en 1810 por el Mariscal Soult y devueltos a España en 1816 quedando depositados actualmente en el Museo del Prado.

El sueño del patricio Juan y su esposa - Murillo - 1662/65 Óleo sobre tela, 232 x 522 cm Museo del Prado - Madrid
El sueño del patricio Juan y su esposa - Murillo - 1662/65
Óleo sobre lienzo, 232 x 522 cm
Original en el Museo del Prado - Madrid

El patricio revelando su sueño al Papa Liberio - Murillo - 1662/65 Óleo sobre tela, 232 x 522 cm Museo del Prado - Madrid
 El patricio revelando su sueño al Papa Liberio - Murillo - 1662/65
Óleo sobre lienzo, 232 x 522 cm
Original en el Museo del Prado - Madrid

      Estas dos obras tienen como base una leyenda medieval que narra el origen de la iglesia matriz de Santa María de la Nieves de Roma que acaeció el siglo IV durante el pontificado del papa Liberio.
      Vivía en aquella época en Roma un patricio llamado Juan y su esposa, muy devotos de la Virgen María a cuyo culto habían decidido legar sus bienes cuando falleciesen. En sus oraciones habían pedido una señal a la Virgen de cómo debían formalizar este deseo para que revirtiese en la finalidad que deseaban. Cuenta la leyenda que un 5 de agosto la Virgen se les apareció en un sueño para encomendarles la construcción de una iglesia en el monte Esquilino, en cuya cima encontrarían trazada en la nieve la planta del nuevo templo.
      Ambos esposos se presentaron ante el Papa para informarles del sueño que habían tenido y éste organizó una procesión hasta el monte Esquilino en cuya cima se pudo comprobar cómo sobre la nieve, de forma presuntamente milagrosa, estaba trazada la planta de una iglesia.

      Por último, realizó dos cuadros destinados a ser colocados en los testeros de las naves laterales. Ambos fueron expoliados en 1810 por el Mariscal Soult, al igual que los dos anteriores, pero no han sido devueltos a España.

El triunfo de la Inmaculada Concepción - Murillo - 1662/65 Óleo sobre tela, 172 x 298 cm Museo del Louvre - París
El triunfo de la Inmaculada Concepción - Murillo - 1662/65
Óleo sobre lienzo, 172 x 298 cm
Original en el Museo del Louvre - París

El triunfo de la Eucaristía - Murillo - 1662/65 Óleo sobre tela, 165 x 251 cm Oxfordshire, Faringdon Collection, Buscot Park
El triunfo de la Eucaristía - Murillo - 1662/65
Óleo sobre lienzo, 165 x 251 cm
Original en Oxfordshire, Faringdon Collection, Buscot Park

      La Inmaculada Concepción es un tema apasionante en la Sevilla del siglo XVII y en la obra de Murillo. No podía faltar en la restauración de Santa María la Blanca una referencia a este fervor religioso que invade la ciudad en defensa de la Inmaculada.
      En esta primera obra, "El triunfo de la Inmaculada Concepción", Murillo representa a la Virgen en una postura característica en sus Inmaculadas: en pie, manos juntas a la altura del pecho y desplazadas hacia su lado izquierdo, cabello largo, túnica blanca con manto azul y sobre nubes que le sirven de trono acompañada de simbología mariana y varios ángeles. Aparece también un grupo de seis personas de distintas edades entre los que podrían estar presentes personajes relacionados con la iglesia de Santa María la Blanca o amigos del pintor.
      La segunda obra, “El triunfo de la Eucaristía”, incide en otra de las temáticas religiosas de la época: la adoración del Santísimo Sacramento, muy extendida por la proliferación de Hermandades Sacramentales creadas a este fin. La parte central de la composición la ocupa el cáliz con el Santísimo sostenido por una figura femenina que representa a la Iglesia. A su derecha un grupo de fieles adoran el Sacramento; en ellos podemos observar la facilidad de Murillo para captar y transmitir al espectador la expresividad, en rostros y gestos, de las personas que componen el grupo.

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