domingo, 15 de febrero de 2015

Leyendas de Sevilla - 15 La Virgen del Coral

Una historia que pudo quedarse en leyenda pero se hizo realidad.

Virgen del Coral (detalle) - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
Virgen del Coral (detalle) - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla

      La Virgen del Coral, en la iglesia de San Ildefonso, es una de las tres pinturas marianas más antiguas que se conservan en Sevilla, junto a la Virgen de Rocamador, en San Lorenzo, y la Virgen de la Antigua, en la Catedral.
      Debe su nombre al pequeño trozo de coral que Jesús lleva en el colgante de su cuello.

Placa conmemorativa - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
Placa conmemorativa - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla

      Una placa conmemorativa colocada en San Ildefonso hacia 1841 nos cuenta que la imagen “antiquísima” de la Virgen del Coral era venerada según la tradición hace 14 siglos los que nos llevaría a suponer que la imagen es de origen visigótico o, más razonablemente, que en esa época se dio culto a una efigie de María bajo esa advocación.
      Los estudios realizados a la imagen de la Virgen del Coral datan su realización en la segunda mitad del siglo XIV. Con el paso del tiempo ha sufrido una serie de repintados e intervenciones que han modificado sensiblemente la pintura original pero aún nos permiten observar esos rasgos sencillos e ingenuos propios de la pintura de la época.
      Sin embargo la Virgen del Coral, a diferencia de sus hermanas en el tiempo, ha llegado hasta nosotros de manera casi milagrosa y es que sus vicisitudes constituyen toda una odisea.
      En los siglos XV al XVIII, la Virgen del Coral era una de las advocaciones marianas más queridas por los sevillanos, que acudían con fervor a San Ildefonso a postrarse ante su imagen para orar y solicitar sus favores.

Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
Iglesia de San Ildefonso - Sevilla

      En 1755 el terremoto de Lisboa afectó gravemente a Sevilla y, aunque la iglesia de San Ildefonso no fue en un primer momento de las que más daños visibles sufrieron, con el paso del tiempo las heridas producidas en su estructura la llevaron a un estado ruinoso por lo que en 1794 se decidió su derribo para construir sobre el mismo solar un nuevo templo.
      Todo aquello que pudo salvarse del derribo, como enseres e imágenes, fue trasladado temporalmente a otros lugares de culto, especialmente a San Nicolás, pero la figura de la Virgen del Coral se encontraba pintada sobre uno de los muros de la iglesia por lo que, con los escasos medios técnicos y materiales con que se contaba, no podía ser trasladada.

Capilla de la Virgen del Coral - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
Capilla de la Virgen del Coral - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla

      Ni fieles ni eclesiásticos querían la pérdida de aquella imagen tan venerada por lo que se decidió conservar el muro cubriéndolo con un cajón para evitar que aquella pintura tan venerada se deteriorase durante las obras. Así se procedió a la demolición del ruinoso edificio quedando sobre el yermo lugar sólo un trozo de pared a la que una cubierta de madera protegía de las inclemencias del tiempo y de las obras que se ejecutaban a su alrededor.
      Y pasaron 13 años en que ese cajón, convertido en una pequeña nave, sirvió de cobijo a Nuestra Señora y de lugar de culto para los numerosos fieles que se acercaban a mostrarle su respeto a la Virgen del Coral.

Imagen de la Virgen del Coral - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
Imagen de la Virgen del Coral - Iglesia de San Ildefonso - Sevilla
 
      Por fin llegó el gran día, fue el dos de julio de 1807 cuando se procedió a trasladar el muro con la pintura de la Virgen a la cabecera de la nave del Evangelio del nuevo templo, celebrándose una misa solemne que fue oficiada por don Juan Acisclo de Vera, obispo de Laodicea.
      La Virgen del Coral ocupa desde ese día un lugar preferente en la nueva iglesia de San Ildefonso y hoy podemos disfrutar de esta joya de nuestro arte y cultura gracias al tesón y fervor que en su día pusieron un puñado de animosos y resueltos sevillanos que no quisieron que la venerada imagen de la Virgen del Coral se perdiera para siempre.