jueves, 16 de diciembre de 2010

Filatelia navideña - España (1970)

     El 30 de octubre de 1970, el correo español emitió dos sellos para conmemorar la Navidad. Impresos en huecograbado, en ellos aparecen dos obras de maestros clásicos de la pintura: El Greco y Murillo.


Sello de 1.50 ptas con "Adoración de los Pastores"
Cuadro "La Adoración de los Pastores" (1605), de El Greco (Real Capilla y Colegio del Corpus Christi de Valencia)



Sello de 2 ptas con "Adoración de los Pastores"
Cuadro "La Adoración de los Pastores" (1668), de Murillo (Museo de Bellas Artes de Sevilla)

martes, 7 de diciembre de 2010

Estampas de Sevilla - 10 Plaza del Pan

Sevilla - Plaza del Pan

      La Plaza del Pan, o de Jesús de la Pasión, está en Sevilla pero podría estar en cualquier Belén navideño. Cambia su aspecto según el rincón desde el que la observes: puede ser ostentosa o sencilla, rica o humilde, regionalista o barroca, moderna o medieval. Yo me quedo con la vista sobre los pequeños comercios instalados al abrigo de los muros traseros del Salvador donde aún sobrevive la artesanía en plata, artículos religiosos y otras curiosidades del devenir sevillano. Es un lugar tranquilo, que no silencioso ni recoleto, donde relajar el espíritu aquellos que huyen de su hermana mayor, la bulliciosa Plaza del Salvador.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Murillo y la Inmaculada Concepción

      El dogma de la Inmaculada Concepción de María fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus. Siglos atrás, la tradicción religiosa española recogía entre sus creencias que la Virgen María, como Madre de Dios, en el momento de su concepción quedó preservada de todo pecado.
    Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) pintó numerosas versiones de la Inmaculada Concepción, convirtiéndola en uno de los ejes centrales de su producción y en la imagen que más profundamente identifica su estilo maduro. Aunque cada lienzo tiene variaciones, en conjunto construyen un lenguaje visual muy coherente que define la iconografía barroca sevillana del dogma inmaculista.

Rasgos generales de las Inmaculadas de Murillo

    1. Idealización juvenil y pureza luminosa
Murillo representa a la Virgen como una muchacha muy joven, de rasgos suaves, expresivos y serenos. La pureza se transmite mediante una idealización delicada: piel clara, manos juntas o cruzadas sobre el pecho y un semblante humilde, recogido en un clima de suave emoción religiosa.
    2. Paleta clara y atmósfera cálida
A diferencia de otros pintores barrocos más dramáticos, Murillo prefiere una iluminación envolvente y cálida. Sus Inmaculadas destacan por una gama de azules, blancos y ocres dorados que generan una sensación de ingravidez y dulzura devocional.
    3. Composición ascensional
La figura de María se dispone sobre una nube luminosa, casi siempre en eje vertical, lo que sugiere elevación y gracia. La composición suele ser dinámica pero equilibrada, con la sensación de que la Virgen flota o asciende suavemente.
    4. Ángeles y simbología tradicional
En casi todas sus versiones aparecen angelitos (putti) que sostienen símbolos marianos como flores, ramas de palma, estrellas o una corona. También se representan elementos iconográficos propios del Apocalipsis: la media luna, el dragón vencido, y en ocasiones las estrellas que aluden a la "Mujer vestida de sol".
    5. Espiritualidad serena, sin dramatismo
Frente al tenebrismo o la intensidad emocional de otros pintores del Siglo de Oro, Murillo apuesta por un tono devocional amable, dulce y accesible. Sus Inmaculadas transmiten un misticismo contemplativo que favoreció enormemente su popularidad en la España contrarreformista y, posteriormente, en el mundo católico.

    Las Inmaculadas de Murillo consolidaron un modelo iconográfico que se volvió canónico durante siglos. Su interpretación equilibrada entre lo sobrenatural y lo humano, junto con su capacidad para crear imágenes luminosas y emotivas, convirtió estas obras en símbolos casi definitivos del dogma antes incluso de su proclamación oficial en 1854.
    En conjunto, la serie de Murillo, desde la Inmaculada de El Escorial hasta la Inmaculada Soult, la Inmaculada de los Venerables y otras, constituye uno de los corpus más influyentes del barroco europeo en materia de arte religioso.
      Presentamos una selección, por orden cronológico, de sus más importantes obras sobre esta temática.

Murillo - Inmaculada Concepción Esquilache (Hermitage Museum) 1645/55Murillo - Inmaculada Concepción la Colosal (Museo BBAA Sevilla) 1650
Inmaculada Concepción Esquilache
(Hermitage Museum) 1645/55
Inmaculada Concepción la Colosal
(Museo BBAA Sevilla) 1650   
Murillo - Inmaculada Concepción del Escorial (Museo del Prado) 1656/60Murillo - Inmaculada Concepción de la Media Luna (Museo del Prado) 1660/65
Inmaculada Concepción del Escorial
(Museo del Prado) 1656/60   
Inmaculada Concepción de la Media Luna
(Museo del Prado) 1660/65  
Murillo - Inmaculada Concepción de Aranjuez (Museo del Prado) 1670/80Murillo - Inmaculada Concepción de los Venerables (Museo del Prado) 1678
Inmaculada Concepción de Aranjuez
(Museo del Prado) 1670/80   
Inmaculada Concepción de los Venerables
(Museo del Prado) 1678
Murillo - Inmaculada Concepción (Hermitage Museum) 1680Murillo - Inmaculada Concepción de San Felipe Neri - 1860/62 - Cádiz
Inmaculada Concepción
(Hermitage Museum) 1680
Inmaculada Concepción de San Felipe Neri
Oratorio de San Felipe Neri (Cádiz) 1680/82

domingo, 28 de noviembre de 2010

Azulejería sevillana - Cáceres (Plaza de España) 10

AZULEJO DE CÁCERES
Plaza de España, Sevilla - Azulejo de Cáceres
Plaza de España, Sevilla - Azulejo de Cáceres (Motivo central)
Plaza de España, Sevilla - Azulejo de Cáceres (Detalle)

El motivo central del azulejo es el original y tiene una composición de tríptico. En el centro está representado el “Juramento de los fueros de Cáceres” y a ambos lados aparecen paisajes.
Los fueros de Cáceres fueron dictados por el rey Alfonso IX de León tras reconquistar la ciudad el 23 de abril de 1229, ratificados y aumentados por Fernando III en 1231 y jurados por los Reyes Católicos durante su visita a Cáceres en 1479, momento que recoge el azulejo.
Fue realizado por la fábrica de Mensaque Rodríguez y Cía y pintado por el ceramista José Martínez del Cid.
En los bancos abundan los motivos florales y vegetales y están rotulados los nombre de ciudades cacereñas: Hervás, Hoyos, Plasencia, Coria, Alcántara, Logrosán y Trujillo.
En 2004 finalizó la restauración realizada por los talleres “Plaza de España”.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Estampas de Sevilla - 9 Plaza del Altozano

Sevilla - Plaza del Altozano

      Dichosa Plaza trianera la Plaza del Altozano, allí confluyen el arte y los sentimientos profundos de Sevilla. Cruzan su suelo los ceramistas de Castilla y Alfarería, los inquisidores y placeros de San Jorge, los dominicos de San Jacinto, los penitentes y devotos de Pureza, los marineros y artistas de Betis y los que cruzan el río camino de Sevilla, Maestranza torera al frente. Puerta de entrada de un barrio que muestra su riqueza, cual relicario, a quienes acceden a ella. La Plaza contiene la esencia de Triana, luego habrá que recorrer sus calles y plazas para disfrutar de los intensos y variados aromas que este barrio nos ofrece.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Leyendas de Sevilla - 6 Virgen de la Antigua

VIRGEN DE LA ANTIGUA

Virgen de la Antigua - Catedral de SevillaCapilla de la Virgen de la Antigua - Catedral de Sevilla
Virgen de la Antigua - Catedral de SevillaCapilla de la Virgen de la Antigua

      Cuenta la leyenda que el rey Fernando III al mando de sus tropas sitiaba la ciudad de Sevilla ocupada en aquel entonces por los almohades. Había caído la noche y rezaba el rey postrado ante una talla de la Virgen de los Reyes cuando oyó una voz que le prometía la victoria contra los infieles si visitaba una imagen que bajo la advocación de Nuestra Señora de la Antigua se encontraba escondida entre los muros de la Mezquita. El rey, guiado por un ángel en su camino, entró solo en la ciudad y llegó hasta la Mezquita Mayor donde al pasar junto a un pilar éste se volvió transparente permitiendo a Fernando III contemplar la bella figura de una virgen que se encontraba en su interior a la que dedicó sus oraciones. Salió sigilosamente, como había entrado, pues la Virgen había hecho que los almohades que vigilaban las puertas de la ciudad estuvieran profundamente dormidos al paso del rey cristiano.
      Cuando Fernando III conquistó la ciudad de Sevilla, sus pasos se dirigieron a la Mezquita para derribar la pared que ocultaba la imagen de la Virgen de la Antigua y postrarse humildemente ante la Señora por la gracia concedida.

      En una de las Capillas de la Catedral de Sevilla se venera la Virgen de la Antigua. Se trata de una pintura mural de la Virgen con el Niño cuya antigüedad se remonta a los primeros años de la conquista de Sevilla por Fernando III a los árabes y los inicios de culto cristiano en la Mezquita almohade. Al construir la Catedral sobre el solar de la mezquita se conservó esta pintura por la gran devoción del pueblo hacia ella y el año 1578 se trasladó de su emplazamiento original a la cabecera de su capilla actual. En los siglos XVI y XVII fue la imagen más venerada de Sevilla y su culto se expandió a toda la península y los territorios españoles de ultramar.
      Los estudios actuales datan la imagen de la Virgen de la Antigua en el período de finales del siglo XIV habiendo sido sometida posteriormente a numerosos repintes que han alterado su fisonomía original