martes, 23 de diciembre de 2025

La Misa del Gallo en la cultura andaluza

    La llamada Misa del Gallo, celebrada tradicionalmente a medianoche en la Nochebuena, es una de las expresiones litúrgicas más antiguas y simbólicas del cristianismo. Su origen se remonta a la Roma del siglo V, cuando el papa Sixto III estableció una celebración nocturna en un pequeño oratorio de la basílica de Santa María la Mayor, en el momento ad galli cantus, es decir, "al canto del gallo", expresión que en la antigüedad se asociaba a la medianoche. Con el tiempo, esta misa se convirtió en la primera de las cuatro celebraciones navideñas del rito romano, vigilia, noche, aurora y día, siendo la de medianoche la que adquirió mayor arraigo popular. Aunque su nombre ha generado diversas leyendas, desde la supuesta presencia de un gallo en el pesebre hasta la referencia al canto que anuncia la luz, lo cierto es que la denominación procede de esa antigua forma romana de marcar las horas nocturnas.   

Misa del Gallo - Postal infantil 

    En Andalucía, la Misa del Gallo arraigó desde época medieval como un momento de fuerte cohesión comunitaria. En los pueblos y ciudades, la celebración nocturna se convirtió en un puente entre la liturgia y las costumbres festivas locales. La misa marcaba el paso del Adviento a la Navidad, pero también abría la puerta a expresiones populares como los villancicos, las rondas y, en algunas zonas, las antiguas "coplas de aguilando". La participación de hermandades, cofradías y coros locales fue dando a la celebración un carácter propio, donde lo religioso y lo festivo convivían de manera natural. 
    Durante la Edad Moderna, la Misa del Gallo en Andalucía adquirió un tono especialmente musical y comunitario. En ciudades como Sevilla, Córdoba o Granada, los templos se llenaban de fieles que acudían tras la cena familiar, mientras que en los pueblos la misa se acompañaba de instrumentos tradicionales, zambombas, panderetas, almireces... que, aunque a veces generaban tensiones con la normativa eclesiástica, formaban parte inseparable del sentir popular. La celebración se vivía como un acto de alegría contenida: la liturgia mantenía su solemnidad, pero el ambiente era marcadamente cercano y festivo.   

Misa del Gallo - Postal infantil 

    En el siglo XX, con los cambios sociales y la progresiva urbanización, la Misa del Gallo experimentó una transformación. En muchas parroquias andaluzas se adelantó la hora de la celebración para facilitar la asistencia, especialmente de familias y personas mayores, aunque en otras se mantuvo la tradición de la medianoche. La música popular siguió ocupando un lugar destacado, y en algunas localidades se consolidaron tradiciones propias, como la salida de coros tras la misa para cantar por las calles o la costumbre de compartir dulces navideños a la salida del templo. 
    Hoy, la Misa del Gallo en Andalucía sigue siendo un símbolo de identidad religiosa y cultural. Aunque adaptada a los ritmos contemporáneos, conserva su esencia: celebrar en comunidad el nacimiento de Jesús en la hora simbólica en que "canta el gallo", cuando la noche comienza a abrirse a la luz. En muchos lugares continúa siendo un momento de reencuentro, donde la liturgia se entrelaza con la memoria colectiva, la música tradicional y el calor de las costumbres navideñas que han acompañado a generaciones de andaluces.

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