martes, 22 de diciembre de 2015

Juan del Castillo - Adoración de los Pastores (1634)

Adoración de los pastores - Juan del Castillo - Museo BB AA de Sevilla
ADORACIÓN DE LOS PASTORES (1634)
Juan del Castillo
Oleo sobre lienzo - 368 x 198 cm.
Pintado para el Convento de Monte Sión, Sevilla
MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA

       La Adoración de los Pastores de Juan del Castillo, conservada en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, es una obra representativa del barroco sevillano de la primera mitad del siglo XVII. En esta época, marcada por la espiritualidad contrarreformista, la pintura religiosa se convirtió en vehículo de devoción popular y enseñanza catequética. El lienzo recoge el momento en que los pastores, humildes testigos del nacimiento de Cristo, se acercan al Niño con reverencia, en un ambiente íntimo y recogido que refleja la sensibilidad de la escuela sevillana.
    Estilísticamente, la obra se inscribe en el naturalismo barroco, con influencias de Francisco Pacheco y de la tradición flamenca. La composición se organiza en torno al pesebre, iluminado por una luz que destaca al Niño y a la Virgen, creando un foco de atención emocional. El claroscuro, de raíz tenebrista, modela los rostros y cuerpos con realismo contenido. Los gestos de los personajes, la presencia del buey y la mula, y los elementos simbólicos, como el cordero al hombro o la cesta de aves, refuerzan el mensaje de humildad, sacrificio y redención.
    El cuadro está cargado de simbolismo cristiano. El cordero evoca la figura de Cristo como "Agnus Dei", mientras las aves aluden a las ofrendas prescritas en la ley mosaica para los pobres. La arquitectura rústica del establo, el atuendo de los pastores y la expresión de asombro en sus rostros conectan la escena con el mundo cotidiano del espectador sevillano del siglo XVII, facilitando la identificación y la contemplación devota. La paleta cálida y terrosa, junto con la cuidada disposición de los personajes, contribuyen a la armonía visual y espiritual de la obra.
    Juan del Castillo (c. 1593–1657) fue una figura clave en el panorama artístico sevillano, tanto por su producción como por su labor docente. Formado en el taller de Luis Fernández, desarrolló un estilo sobrio y didáctico, centrado en temas religiosos. Aunque su fama ha quedado algo eclipsada por la de su discípulo Bartolomé Esteban Murillo, del Castillo fue un maestro respetado y prolífico, con obras en conventos, iglesias y colecciones públicas. Su pintura, de trazo firme y composición equilibrada, refleja el espíritu de una época en la que el arte servía a la fe y a la comunidad.

Nota: Este cuadro fue requisado por las tropas francesas del mariscal Soult para su envío a Francia y quedó almacenado en el Alcázar sevillano en espera de su traslado a suelo francés que, afortunadamente, nunca llegó a realizarse. Su imagen ha sido la elegida por la Lotería Nacional para ilustrar los décimos del sorteo de Navidad de 2015.

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