viernes, 26 de marzo de 2010

Reina y Señora de Triana - La Esperanza




La Reina de Triana, Nuestra Señora de la Esperanza, se prepara para visitar Sevilla. Así estaba de guapa y radiante en la mañana del viernes de Dolores.
He aquí la letra de la Salve marinera compuesta en su honor por Manuel Garrido López.

Dios te salve,
Reina, Madre y Capitana
Eres Tú nuestra Vida,
eres nuestra Esperanza
y a tus plantas, Señora,
se arrodilla Triana

Nuestro puerto perdimos,
nuestra nave naufraga
sin rumbo en las tinieblas
de este valle de lágrimas
en el que, suplicantes,
nuestras voces te llaman.

¡Oh Misericordiosa, vuélvenos tu mirada
y lleva nuestro barco
con brisas de bonanza
a Jesús, navegante de tu divina entraña!

Capitana clemente,
dulcísima Esperanza,
Siempre Virgen María,
Luz que guía Triana.

Por ella y por tus hijos,
Madre de Dios y Santa,
ruega para que un día
podamos echar anclas
en el puerto que Dios nos promete
como segura patria.

Amén, amén.

jueves, 25 de marzo de 2010

Semana Santa de Sevilla 2010




















Llega la Semana Grande de Sevilla. La urbe se transforma para convertirse en un sueño donde afloran sentimientos, lucen los colores, son música los sonidos e infinitos aromas nos invaden,... La ciudad está de fiesta pero no paralizada sino más activa que nunca. Sevilla no es ostentosa, te muestra sus más preciados tesoros con la misma humildad y noble orgullo que nuestra abuela nos enseña la rebequita que teje para su nieto Víctor. Aquellos que se acercan a Sevilla en esta Semana, con la mirada limpia e inocente, nunca podrán olvidarla.
El cartel editado por el Consejo General de Hermandades y Cofradías es obra del pintor sevillano Luis Rizo Haro (1957). Realizado con la técnica de óleo sobre lienzo muestra una mezcla de elementos litúrgicos y procesionales. En el centro figura la Virgen de la Caridad en su Soledad, titular de la Hermandad del Baratillo, con el Arco del Postigo al fondo y escoltada por un nazareno y un "armao". En la parte superior, sobre un fondo rojo aterciopelado, destaca la reliquia de la Vera Cruz entre dos angelotes.

viernes, 19 de marzo de 2010

Playa de Matalascañas - Daños del temporal


El litoral onubense ha sido uno de los más dañados por los temporales sufridos en Andalucía desde diciembre de 2009 hasta marzo del 2010. Si bien la lluvia caída ha sido beneficiosa para el Parque Nacional de Doñana y los acuíferos que lo alimentan, la playa y sus instalaciones han sufrido los peores efectos: pérdida de toneladas de arena, hundimiento de parte del Paseo Marítimo, daños en infraestructuras y mobiliario urbano, etc. En estas fotografías, tomadas el 14 de marzo de 2010, se muestra el estado en que han quedado algunas instalaciones de Matalascañas. Esperemos poder disfrutar pronto de nuestra bonita y magnífica playa almonteña.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Azulejería sevillana - El Rocío






Estos cuatro azulejos fueron realizados en el año 2000, en los talleres de Cerámica Artística Lebrijana, para la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Sanlúcar de Barrameda y se encuentran en el patio principal de su Casa en la aldea del Rocío (Huelva). En ellos se recogen momentos de la peregrinación de la Hermandad a través del Coto de Doñana:
1- Embarque de la Carreta del Simpecado para cruzar el Guadalquivir camino al Rocío.
2 y 3- Escenas de la travesía por el Parque Nacional de Doñana.
4- Atasco en la arena.

*Cerámica Artística Lebrijana es una sociedad cooperativa constituida en Lebrija (Sevilla) en el año 1985.

jueves, 11 de marzo de 2010

Seis años - Por Madrid














Han pasado seis años desde aquella terrible mañana en que todos dejamos una parte de nuestra vida en Madrid. Seis años y ciento noventa y dos ciudadanos ausentes a causa de la ira que mata en nombre de Dios, Alá o Jehová, pero... ¿cómo se puede asesinar en nombre de la Suprema Bondad?
Seis años para perdernos en el laberinto en que periodistas y políticos han convertido el terrible suceso, contemplando cómo las asociaciones de víctimas parecen cada vez más apéndices de los partidos; cómo las investigaciones confunden, más que aclaran lo ocurrido, al ciudadano de a pie; cómo habiendo 192 personas, cuyo color de piel o de ideas no miraron a la hora de ejecutarlos, muchos se quieran arrogar ahora el papel de únicas víctimas y achacar a los demás la etiqueta de verdugos. Y aquellos que vivimos alejados de los radicalismos partidistas y cercanos al sufrimiento de las familias hemos sentido dolor e impotencia al ver como ese sacrificio parece no haber servido de nada.
Hoy quiero enviar mi mensaje de paz a las víctimas que intentan recuperarse, a las familias que quedaron rotas, a los servicios públicos que estuvieron a la altura que se esperaba de ellos y al pueblo de Madrid que supo dar ejemplo con su actitud y entrega.

viernes, 5 de marzo de 2010

Cuando las madres daban vino a sus niños

Cartel del vino Monja Quina y botella

      La acción se sitúa en los años 50 del pasado siglo. El vino quina era una medicina que se empleaba cuando estábamos desganados y las madres, preocupadas porque el nene no les comía, nos daban un vasito pequeño para abrirnos el apetito. No se bebía este vino a diario, eso hubiera sido un lujo y no estaban los tiempos para permitírselo; recuerdo, a propósito de la penuria, que mi abuela me daba un trocico de chorizo y una buena rebanada de pan en la merienda y me decía: "panea, nene, panea"; yo agradecía el pequeño tesoro, sacado de una orza donde se conservaba en aceite o manteca, y ¡vaya que si paneaba!, minimordisco al chorizo y dos buenos mordiscos al pan, de forma que antes acababa con este último que con mi manjar preferido.
      El citado vino se vendía en la farmacia porque "era medicinal" y en su etiqueta aparecía una monja con cara de santa Teresita del niño Jesús así como diciéndonos: "Anda, bebed tranquilos que no es pecado". Era el vino llamado de "la Monja" (Monja-Quina). Años más tarde, la publicidad de la quina San Clemente, que da unas ganas de comerr..., y de la quina Santa Catalina, para hacernos crecer, nos hizo abandonar a la pobre monja en favor de los santos que debían ser más eficaces a la hora de defendernos ante San Pedro si se nos iba la mano al empinar el codo. Había otro remedio para combatir la desgana llamado aceite de hígado de bacalao, ¡uf, aún tiemblo al recordar el gusto amargo y aceitoso que se agarraba a la garganta como si fuese pegamento Imedio!, mejor olvidarlo por ahora.
      ¿Y en la mesa había vino? Pues claro que sí, un blanco peleón de Valdepeñas que venía en grandes cubas y se compraba a granel, pero ese sólo era para los hombres de la casa mientras mujeres y niños pasaban de beberlo, primero porque estaba mal visto y, segundo, porque su sabor dejaba que desear. Me costaba entonces comprender qué hacían tantos hombres, sentados en sillas sin respaldo y con el "culo" de esparto, alrededor de una o varias mesas sobre las que siempre había una botella de vino blanco peleón y varios "chatos", ocupando sus horas en la cantina de Contento sin más diversión que algún cacahuete perdido entre los dedos y la colilla de un Ideal en los labios.